Decinos qué máquina va después y te decimos qué ancho comprar
El ancho de la laminadora es la decisión que más caro sale cambiar después, porque no se arregla con nada: una laminadora más angosta que la máquina de formato es un cuello de botella permanente.
Escribinos con tres datos: qué máquina de formato tenés o vas a tener, cuántos kilos por semana estimás y cuántas horas por jornada pensás laminar. Con eso te decimos qué ancho te sirve y si te conviene una máquina o dos.