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Arrancar en pastas sin equivocar la primera compra

No hace falta comprar toda la fábrica de una vez, y no hace falta saber de máquinas para no equivocarse. Lo que hace falta es el orden: qué se compra primero, qué se puede resolver a mano por un tiempo y qué no conviene postergar.

El error más caro del rubro

Casi todo el que arranca quiere empezar por la máquina que hace el producto que se imagina vendiendo. Si sueña con sorrentinos, pregunta por la raviolera. Si sueña con tallarines, por la tallarinera.

Y esa es exactamente la compra que hay que hacer al final. Una raviolera necesita dos tiras de lámina calibrada; una tallarinera necesita una lámina del espesor exacto del fideo. Sin laminadora, esas máquinas no funcionan: quedan paradas esperando algo que nadie les puede dar.

El segundo error es el opuesto y es más silencioso: comprar la más chica mirando el precio de entrada. Si el plan a dos años es de 100 kg semanales, la mezcladora de 12,5 kg queda corta antes del primer verano y hay que comprar dos veces.

El orden no es de gusto, es de dependencia técnica

1 · La mezcladora

Sin masa no hay nada. Es la primera compra de cualquier proyecto y la que menos se discute. Desde $2.150.000 + impuestos en el modelo de entrada, que además sirve para carne.

2 · La laminadora

Es la que habilita todo lo demás. Con una lámina bien hecha ya vendés lasaña, canelones, tapas y tallarines cortados a mano, incluso antes de tener máquina de formato.

3 · El frío

No produce nada y por eso se olvida. Define cuánto podés stockear y si producís el martes para vender el viernes. Heladera para el reposo y el relleno, freezer para el terminado.

4 · La máquina de formato

Recién acá. Tallarinera, ñoquera o cortadora de tapas, según lo que vayas a vender. Es la compra más visible y la menos urgente.

Qué se puede hacer a mano al principio, y qué no

Arrancar con menos equipo es posible, con una condición: saber qué operación te va a limitar de verdad.

  • El corte se puede hacer a mano. Con lámina pareja, un cuchillo y una regla salen tallarines, lasaña y canelones. Es lento y cansa, pero se vende.
  • El ñoqui a mano no escala. Rodar el cordón, cortar y marcar con tenedor son 40 a 60 segundos por porción con alguien entrenado. Cien porciones son casi dos horas de una persona haciendo solo eso.
  • El envasado y el rotulado se hacen a mano mucho tiempo, y no es lo que te frena. Se resuelve con una selladora chica y bandejas.
  • La lámina pareja no se hace a mano. Es la única operación donde el equipo no se reemplaza con oficio: un espesor que varía se nota en el sellado, en la cocción y en el peso por docena.
  • El frío no se improvisa. Es lo más caro de sumar después y lo que más limita la producción real cuando falta.

La consecuencia práctica: si podés comprar dos máquinas este año, que sean mezcladora y laminadora. Si podés comprar una sola y querés vender ya, hay una excepción y está en el bloque que sigue.

La excepción del orden: empezar por ñoquis

La ñoquera es la única máquina de formato que no necesita lámina. Se alimenta de masa y sale un ñoqui terminado, cortado y marcado. Eso significa que una mezcladora y una ñoquera ya son una fábrica que factura mientras junta para el resto.

Es la vía de arranque más barata que existe en el rubro: arranca en unos $5.550.000 + impuestos de equipamiento entre las dos máquinas, contra los más de once millones de la línea completa de pasta al corte.

Tiene un contra que conviene saber: el ñoqui es el producto con la demanda más concentrada de la carta, fin de semana y el 29. Montar un negocio de un solo producto que se vende dos días por semana es el error clásico de este camino. Se compensa sumando un segundo formato en cuanto entra la laminadora.

Y un dato del oficio: la masa de ñoqui es la más difícil de estandarizar de toda la fábrica, porque la papa cambia de humedad todo el tiempo. La máquina trabaja con varias recetas —papa fresca, escamas, mezclas—, con una sola condición: que la masa no quede pegajosa.

Escenario de arranque completo

  • Mezcladora MV20M · desde $2.150.000 + impuestos
  • Laminadora LAM300C · desde $6.500.000 + impuestos
  • Tallarinera T300 · desde $2.800.000 + impuestos
  • Equipamiento total desde $11,5 M
  • No incluye frío, obra ni habilitación
  • Valores sin impuestos · lista de agosto 2026 · sujetos a confirmación

Las máquinas con las que se arranca

Mezcladora volcable MV20M — CAD Máquinas Alimenticias

Mezcladora MV20M

12,5 kg de harina · 25 kg de carne

La primera compra. Eje y paletas en acero inoxidable 304, volcado en tres posiciones y doble uso: la misma batea trabaja harina y trabaja picada.

Ñoquera automática ÑOQ40V — CAD Máquinas Alimenticias

Ñoquera ÑOQ40V

40 kg/h · unas 400 porciones

La única de formato que se puede comprar antes que la laminadora. Arma, corta y marca, con placas de acrílico transparente para ver el proceso mientras trabaja.

Laminadora pesada LAM300C — CAD Máquinas Alimenticias

Laminadora LAM300C

300 mm de ancho útil

La que habilita el resto del catálogo. Rolos macizos de acero inoxidable 420 y transmisión a engranajes rectos.

Tallarinera T300 — CAD Máquinas Alimenticias

Tallarinera T300

300 mm · 50 kg/h

La máquina de formato más accesible del catálogo, y por eso la mejor primera si ya resolviste mezcla y laminado. Dos cortes: 3 y 6 mm.

Antes de comprar nada, leé esto

Todo lo que hay que resolver además de la máquina, y que casi nadie tiene en cuenta al presupuestar.

Preguntas del que está por arrancar

Las que nos llegan por WhatsApp casi todas las semanas.

La mezcladora, salvo que tu producto de arranque sean ñoquis. El orden general es mezcladora, laminadora, frío y recién después la máquina de formato, y no es una preferencia sino una dependencia técnica: la raviolera y la tallarinera necesitan lámina calibrada para funcionar. La única excepción es la ñoquera, que se alimenta de masa y no de lámina, y por eso puede comprarse sola junto con la mezcladora.

En equipamiento, un escenario de arranque con mezcladora, laminadora y tallarinera arranca en el orden de los $11,5 millones + impuestos a valores de agosto de 2026, y una entrada más chica con mezcladora y ñoquera parte de unos $5,5 millones. Los dos valores son de equipos nuestros y van sin impuestos. A eso hay que sumarle frío, mesada, instalación eléctrica, habilitación y capital de trabajo para los primeros meses, que no son equipamiento nuestro y no son gastos menores. El equipamiento suele ser entre la mitad y dos tercios de la inversión total.

Para probar recetas y aprender el punto de masa, sí. Para vender, en general no: la habilitación de un establecimiento elaborador de alimentos pide piso y paredes lavables, agua caliente, una pileta que no sea la del baño y un espacio que no sea la cocina familiar. Los requisitos cambian por municipio y por provincia, así que la consulta concreta es en tu bromatología local antes de comprar el equipo, no después.

Menos de lo que se imagina para las máquinas y más de lo que se imagina para el resto. Una mezcladora de entrada ocupa menos de medio metro cuadrado y una ñoquera parecido, pero la estación de laminado completa —máquina, mesada de entrada, mesa de salida y carro de bandejas— no baja de 6 a 8 m². Lo que más superficie pide es el oreo, porque el producto necesita reposar en bandeja antes de envasar.

Un proyecto de arranque de 50 a 150 kg semanales lo maneja una persona con ayuda en los días de producción. La línea se vuelve de dos personas cuando querés laminar y formar al mismo tiempo, porque la laminadora no se satura por potencia sino por la persona que está parada adelante. Es el dato que más se subestima al planificar: no importa cuántos kilos hace la máquina si hay una sola persona para alimentarla.

El manejo de la máquina se aprende en un día. Lo que lleva algunas semanas es el punto de masa, que cambia con la harina, con la humedad del ambiente y, en ñoquis, con la papa. Por eso entregamos la máquina instalada y puesta en marcha, con alguien de tu equipo produciendo antes de que nos vayamos, y por eso el recetario de producción es el primer material que conviene descargar.

Sí: entregamos, instalamos y ponemos en marcha, estés donde estés. Contanos tu localidad y coordinamos la entrega.

Precios de lista de agosto de 2026, expresados en pesos y sin impuestos. No incluyen gastos de envío ni instalación, y están sujetos a confirmación al momento de cotizar.

Contanos qué querés vender y en cuánto tiempo

Con tres datos alcanza para armar un orden de compra realista: qué formatos pensás producir, cuántos kilos por semana en el primer año y con cuánto contás para equipamiento.

Con eso te decimos qué comprar ahora, qué dejar para la segunda etapa y qué podés hacer a mano mientras tanto. A veces la respuesta es que todavía no te conviene comprar.

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