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Ya producís. El problema es hasta dónde llegás.

Cuando una fábrica de pastas rechaza pedidos, casi nunca es por falta de máquinas: es porque una etapa frena a todas las demás. Acá va cómo encontrar cuál es, qué se resuelve cambiando equipo y qué no.

La capacidad de una fábrica es la del eslabón más lento

La ficha técnica de una máquina habla de marcha continua, con todo cargado y todo alimentado. Una jornada real tiene recargas, cambios de tira, esperas de la laminadora, ajuste de arranque, un cambio de formato y la limpieza. El aprovechamiento de una jornada de ocho horas se mueve entre el 50 y el 70 %, según cuánta gente haya en la línea.

En números: una etapa de 50 kg/h nominales, con dos personas y sin sobresaltos, da del orden de 200 a 280 kg por jornada. Es un número muy distinto de 400 y es el que sirve para planificar.

Por eso el freno se muda. Si ponés una máquina de formato de 100 kg/h detrás de una laminadora que no llega, la máquina espera. Si producís 280 kg por jornada y tenés 400 litros de frío, el problema pasó al freezer. Antes de comprar conviene saber en qué eslabón estás parado hoy.

Cuatro señales de dónde está el freno

Rechazás pedidos

Si hay pedidos que no tomás por semana, medí en qué etapa se para la línea cuando querés estirar la jornada. Casi siempre es el laminado o el frío, no la máquina de formato.

La limpieza te come horas

Un equipo mal diseñado se lleva una hora por jornada que nadie contabiliza. Son cinco horas por semana de una persona: es producción perdida y no aparece en ninguna planilla.

Te reclaman por peso

Varianza de peso por docena o de espesor de lámina es un problema de máquina, no de operador. Cuando el cliente pesa, la constancia deja de ser un detalle.

Hacés tres batches donde va uno

Si la mezcladora obliga a partir el lote, cada partición suma carga, descarga y limpieza. El tamaño de batch es la variable que más horas devuelve.

Reemplazar o sumar: no es la misma decisión

Las dos alternativas resuelven cosas distintas y conviene separarlas antes de pedir precio:

  • Reemplazar tiene sentido cuando la máquina vieja te limita el lote o te obliga a trabajar de a poco. El caso típico es la mezcladora comprada al arrancar: 12,5 kg de harina alcanzan dos años y después son tres cargas por jornada.
  • Sumar una segunda máquina igual conviene cuando el problema es tiempo de línea y no tamaño de lote. Dos equipos de 50 kg/h resuelven mejor que uno de 100 por una razón práctica: dos máquinas no se paran las dos juntas, y si una está en mantenimiento la fábrica sigue produciendo.
  • Ampliar el ancho es la decisión de la laminadora. Cada centímetro de ancho son menos pasadas para el mismo kilaje, y si trabajás dos turnos el ancho compra horas todos los días.
  • No comprar nada todavía es una respuesta válida si el eslabón lento es el frío o el oreo. Ninguna máquina nueva arregla una cámara chica.

Y una advertencia de escala: la laminadora no se satura por potencia, se satura por la persona que está parada adelante. La pregunta no es cuántos kilos hace, es cuántas horas de la jornada va a haber alguien laminando.

Las máquinas de una fábrica que ya vende

Mezcladora volcable MV35M — CAD Máquinas Alimenticias

Mezcladora MV35M

25 kg de harina · 100 litros

El salto natural cuando el lote no entra en una carga. Cien litros de batea, eje de 30 mm en acero inoxidable 304 y motorreductor de 1,5 HP.

Mezcladora volcable MV70M — CAD Máquinas Alimenticias

Mezcladora MV70M

50 kg de harina · 160 litros

La de producción continua y varios turnos. Ciento sesenta litros y 3 HP. Si evaluás esta escala, coordiná una visita y vela trabajar con tu masa antes de decidir.

Laminadora pesada LAM400C — CAD Máquinas Alimenticias

Laminadora LAM400C

400 mm de ancho útil

Rolos macizos de acero inoxidable 420 y transmisión a engranajes rectos. El ancho es lo que le devuelve horas a una fábrica que lamina todos los días.

Tallarinera T400 — CAD Máquinas Alimenticias

Tallarinera T400

400 mm · 50 kg/h

Tallarín de 3 mm y fetuccini de 6 mm, con rascadores de bronce. Chasis y rolos cortantes en acero inoxidable.

Cortadora de tapas CT400A

400 docenas por hora

Para la fábrica que ya vende a comercios y quiere sumar tapas. Cinco formatos con cabezal intercambiable, corte con bisturí y apiladora con film separador.

Ñoquera automática ÑOQ40V — CAD Máquinas Alimenticias

Ñoquera ÑOQ40V

40 kg/h

Arma, corta y marca. Para las 80 a 200 semanales de ñoqui que hace una fábrica instalada, con enharinador de regulación simple.

Repuestos, servicio y lo que se rompe

Cuando ya producís todos los días, la pregunta importante no es el precio: es cuántos días vas a estar parado si algo falla. Conviene tenerlo resuelto antes de necesitarlo.

Los rascadores son consumibles. Es su trabajo gastarse. Los nuestros son de bronce, no de acrílico: se reponen baratos y no se astillan. Tené uno en el cajón, porque el día que se rompe la máquina sigue andando y empieza a laminar mal, y ahí perdés media jornada averiguando por qué.

Lo primero que falla en una mezcladora es el sello del pasaje del eje. Por ahí se escapa producto y entra agua de limpieza al rodamiento. Lo segundo, la tornillería de las paletas, que la vibración afloja. Las dos cosas se revisan en cinco minutos y se resuelven con repuesto de fábrica.

Fabricamos nosotros en Hasenkamp. No importamos ni tercerizamos: el que atiende el teléfono cuando te falla una máquina es el que la construyó.

Entrega e instalación

  • Entrega con nuestra gente y nuestro vehículo
  • Instalación en el lugar definitivo de trabajo
  • Puesta en marcha con tu gente produciendo

Ver máquina por máquina

Cada línea tiene su página con modelos, capacidades y ficha técnica.

Preguntas de quien ya tiene fábrica

Las que hace alguien que sabe de máquinas y compara fichas.

Del orden de 200 a 280 kg por jornada de ocho horas, con dos personas en la línea. El dato de 50 kg/h es capacidad nominal en marcha continua; en una jornada real el aprovechamiento está entre el 50 y el 70 % por recargas, cambios de formato, ajuste de arranque y limpieza. Multiplicar 50 por 8 da 400 y ese número no se cumple en ninguna planta. Para planificar conviene usar el rango de 200 a 280.

Dos máquinas iguales suelen ser mejor negocio que una del doble de capacidad, y la razón no es de producción sino de riesgo: dos equipos no se paran los dos juntos. Con una sola máquina grande, un mantenimiento o una rotura te frena la fábrica entera. La excepción es cuando el problema no es tiempo de línea sino tamaño de lote: ahí lo que hace falta es más litros de batea, no otro equipo.

Van de 25 a 35 mm en acero inoxidable 304 macizo, según el modelo: 25 mm en las de 12,5 kg y 50 kg de carne, 30 mm en la MV35M y 35 mm en la MV70M. El diámetro del eje es el dato a mirar si tu uso va a ser intensivo: si producís dos turnos diarios durante años, conviene revisarlo al elegir modelo. Si producís algunas horas por semana, no se va a notar nunca.

Fabricamos las máquinas en Hasenkamp, Entre Ríos, así que los repuestos salen de la misma fábrica y no de un importador. Los consumibles habituales son rascadores, sellos del pasaje de eje y rodamientos, y conviene tener rascador de repuesto en el cajón porque es la pieza que más sufre. Cuando hay que ir, vamos nosotros.

Hoy no tenemos raviolera de fabricación propia en el catálogo. Hay una línea propia en desarrollo y no publicamos especificación definitiva ni fecha: mientras una máquina no esté terminada y funcionando en una planta, lo que se publica es una promesa y no un producto. Cuando exista se va a poder ver trabajando antes de comprarla. Si necesitás resolver ravioles ahora, decinos qué volumen manejás y te orientamos con lo que hay.

No tomamos equipos en parte de pago, así que la conversación es directamente por la máquina nueva. Lo que sí hacemos es ayudarte a decidir si el reemplazo resuelve algo: en varios casos la máquina que quedó chica sigue sirviendo como segunda unidad para un formato o para un turno corto, y lo que hace falta comprar es otra cosa. Contanos cuántos kilos por semana hacés hoy y en qué etapa se te para la línea.

Decinos en qué etapa se te para la producción

Con los kilos semanales que hacés hoy, los formatos que producís y cuántas personas hay en la línea, se puede ver bastante rápido cuál es el eslabón lento.

A veces la respuesta es una máquina. A veces es una segunda igual a la que tenés, y a veces es frío. Preferimos decirlo antes de cotizar.

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