Esta página la vamos a llenar con clientes reales, y para eso necesitamos que nos cuenten. No buscamos una frase de elogio: buscamos los datos que le sirven al que todavía está decidiendo.
Cuánto producís por semana, qué formatos, cuánto tardaste en agarrarle la mano al punto de masa, qué te sorprendió para bien y qué te costó más de lo que esperabas. Lo incómodo también sirve, y si algo no funcionó como esperabas queremos saberlo primero nosotros.
Nada se publica sin tu autorización, ni tu nombre, ni el de tu negocio, ni una foto. Vos decidís qué se cuenta y qué no.
Y si nos dejás ir a sacar unas fotos de la máquina trabajando y a filmar un par de minutos, mejor todavía: es lo que hoy nos falta para que el que está del otro lado no tenga que creernos de palabra.